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Los diferentes tipos de hormigón. Parte II

El hormigón es uno de los materiales más importantes en la construcción, por lo que conocer sus diferentes tipos y sus posibilidades de uso es fundamental para obtener los mejores resultados.

Este material cuenta con una variedad de modalidades y aplicaciones que deben ser desarrolladas por profesionales y una maquinaria especial para conseguir los mejores resultados.

Si en un post anterior nos iniciábamos en las diferentes tipologías del hormigón, en este artículo continuaremos descubriendo otras curiosidades y características de este material.

Tipos de Hormigón

Hormigón pretensado

El hormigón pretensado está compuesto por acero y hormigón. Esta tipología es fundamental en el sector de la construcción, ya que aporta una mayor resistencia a la estructura al generar una mayor fuerza de compresión interna mediante la colocación de barras y cables de acero que deben tensarse antes de vaciar la mezcla.

Para fabricar este tipo de hormigón se requiere la experiencia de un profesional ya que es necesario contar con maquinaria especial para tensar los cables correctamente.

Entre las características que hacen de este hormigón el favorito de numerosos especialistas están su alta durabilidad, su bajo coste y su velocidad en las construcciones debido a los elementos pre armados.

Podemos encontrar hormigón pretensado en puentes con flujo vehicular, viaductos, reactores nucleares (debido a la capacidad para soportar terremotos y explosiones), estacionamientos o almacenes.

Hormigón pretensado

Hormigón postensado

El hormigón postensado tiene algunas semejanzas con el anterior hormigón ya que ambos están compuestos por cables de acero y hormigón. Sin embargo, el hormigón postensado es sometido a esfuerzos de compresión una vez se ha vertido y fraguado la mezcla, es decir, cuando el hormigón ha comenzado a adquirir una consistencia sólida. De esta manera se contrarrestan los esfuerzos de tracción que causan las cargas evitando deformaciones o grietas.

Entre sus características se encuentran una mayor resistencia, durabilidad, mayor rigidez y ahorro en costes gracias a la disminución de materiales.

Encontramos hormigón postensado en construcciones que deban soportar mucha carga como puentes atirantados, viaductos o dovelas.

Hormigón celular o aireado

El hormigón celular es la mezcla de arena de sílice, cemento y cal, a la que se le añade un agente expansor de aluminio que crea partículas de aire que se distribuyen por toda la mezcla.

Podemos reconocerlo por su aspecto poroso y su elaboración en forma de bloques. Se caracteriza por ser un material aislante, de poco peso, con gran resistencia al agua, a agentes químicos y al fuego sin mostrar alteraciones en su estructura.

El uso más común del hormigón celular está en viviendas y edificios. También podemos encontrarlo como aislante térmico en pisos y azoteas y como suelo rígido para las canchas de tenis.

Hormigón en masa

El hormigón en masa se compone de la mezcla de cemento, grava, arena y agua. Dicha mezcla se vierte en moldes preparados con anterioridad.

Este tipo de hormigón requiere una gestión del proceso térmico generado por la hidratación del cemento debido a que puede causar problemas de agrietamientos, de su propia durabilidad e incluso cambios en la apariencia de la estructura. El proceso de hidratación del cemento puede generar mucho calor y, a la contra, la parte externa puede estar enfriándose, causando riesgos en los proyectos.

El hormigón en masa requiere el trato de profesionales ya que una vez se vierte la mezcla en los moldes no hay ninguna forma de controlar las temperaturas a las que se expone, teniendo en cuenta que dichos efectos pueden ser visibles años después, poniendo en riesgo a las estructuras y a la civilización.

Podemos encontrar hormigón en masa para realizar elementos estructurales como cimentaciones o muros en masa.

Hormigón drenante

El hormigón drenante se caracteriza por sus propiedades que facilitan el paso de líquidos para evitar la formación de charcos o hielo.

La composición de este varía según el uso final que se le vaya a dar. Generalmente, para su composición se utilizan áridos con granulometría controlada, cemento y aditivos. Su estructura está compuesta por huecos diminutos que posibilitan el paso de líquidos.

Se caracteriza por ser más ligero que el hormigón convencional, poseer una consistencia plástica y además, tener una alta resistencia.

El uso del hormigón drenante se aplica en instalaciones deportivas, lavaderos de coche, aparcamientos, muros en túneles, áreas de jardines, carriles bici o caminos rurales.

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